5 ene 2013

Felipe V (El Polivalente)

Mi preciosa ardilla, eres el regalo de mi vida.
Con insistencia me pides nuevas letras y más entradas, siendo siempre el pequeño muso que me susurra al oído, consiguiendo que tenga para ti todas las palabras aunque me dejes si ellas.
Cada lugar y cada día están llenos de recuerdos que me llenan el alma de sonrisas, y si faltan, siempre puedo contar con un roce que me las devuelva. A diario tú y tus mil disfraces llenáis mi vida de matices, sabes ser Sapito, Ardilla, Gordito y Leñador, y jamás falta un te quiero que me complete. Mi mayor deseo es ser lo mismo para ti, y dar color a cualquier día que pinte gris.
Termino, como es mi costumbre, con un Te Quiero.