Esto no se trata de París, ni de absenta, la vie en vert ou des ronds de fumée. Se trata de ti y también de mi, de la suerte, el destino o la ordenación cósmica que me ha concedido la gracia de tenerte en mi vida.
El otro día lo ví claro, mientras hacía aros de humo mirando al cielo, al mismo cielo de siempre. Tu, yo y los aros de humo, así empezó el verano y no puede ser tan horrible si así termina.
Cuando la vida me sorprende con un golpe, tomo aire, hago recuento de daños y siempre pienso lo mismo, "no pasa nada, le tengo a Él".
Y con eso basta.
Gracias por un día a día que demuestra ser un siempre. Llamarte amigo se queda tan corto como las camisetas para gente normal en las que intentas meterte ;)
Te quiero, mucho xD
ResponderEliminarI know :)
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