Amado lector,
tu carta de ayer disipó todas las dudas que nunca he tenido de tu amor, por escrito, como te pedí. ¿Y de qué otra forma iba a responderte que por escrito? Hablando de lo cual, me llamas musa, pero lo que ignoras es que jamás me gustó tanto escribir como me gusta desde que te conozco y, con eso que dices de citar a un autor de los buenos para dar calidad al texto, cuando pienso en ti cobra significado aquella de ''sólo tú haces eficaces todas las frases que diga''.
El motivo de estas líneas, como seguro imaginas, es que hoy se cumple el primer mes desde que la relación más especial de mi vida se transformó en la relación aún más especial de mi vida, y durante este tiempo he sido más feliz que nunca y por eso y por todo lo que tú eres y me das quiero decirte; Gracias.
Y, permitiendome la licencia de hacerte un plagio, procedo a entregarte yo también la promesa de mi amor, y con ella prometo también:
- Aprender a entender los partidos de baloncesto.
- Mirarte con admiración siempre que toques la guitarra.
- Cocinarte verde y llegado el caso, filetes de vaquita feliz.
- Sentirme feliz todos los días de tenerte a mi lado, así como hacer que tú lo seas siempre que pueda.
- Dormir en los hostales más cutres del mundo sin protestar si tú vienes conmigo.
- Esforzarme a diario por que te sientas amado.
- Seguir al pie del cañón, por difíciles que se pongan las cosas.
- Dormir en cucharita siempre que sea posible.
Y a cambio, sólo te pido una cosa, que seas tú.
Te amo, Phil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario